Redes sociales: prohibir o no prohibir, he ahí el dilema

Redes sociales: prohibir o no prohibir, he ahí el dilema

Los estudios sobre los efectos negativos de las redes sociales en la salud mental de niños y jóvenes están aumentando al punto que muchos países, entre ellos el Perú, están viendo la posibilidad de prohibirlos para ese sector de la población.

No obstante, existen voces discrepantes que sostienen que la prohibición sería inaplicable por motivos técnicos, además, de perjudicar los beneficios que ofrecen a sus usuarios.

Que los niños y jóvenes puedan acceder o no acceder a las redes sociales, parece que se ha convertido en una duda existencial.

Aunque viéndolo en perspectiva este debate se parece más a un déjà vu. Igual controversia de dio antes con la televisión, pero la manipulación de los medios digitales puede resultar más perjudicial que la de los medios tradicionales.

En las redes sociales, literalmente cualquier hijo de vecino puede escribir o reenviar lo que quiera. Todo está permitido en aras de la libertad de expresión. Además, hay algo mucho más peligroso: el ciberacoso y el riesgo de los depredadores digitales.

El problema es serio.

Un artículo publicado en la prestigiosa revista estadounidense JAMA Pediatrics*, reveló que un mayor uso de los medios digitales por parte de niños y adolescentes se relacionaba sistemáticamente con más síntomas depresivos, problemas de comportamiento, un mayor riesgo de autolesiones y un peor rendimiento escolar.  

Los investigadores analizaron 153 estudios con niños y adolescentes de 2 a 19 años a los que se hizo un seguimiento de 20 años.

La neurociencia, por su parte, ha demostrado el riesgo del uso compulsivo y la dependencia conductual en los adolescentes por el uso intensivo de las redes sociales.

Según la ciencia, el cerebro humano no madura completamente durante la adolescencia, ni siquiera a los veinte. Las investigaciones revelan que recién alrededor de los 30 años completa su desarrollo estructural y funcional.

Por tanto, el cerebro de los adolescentes aún esta en formación y son susceptibles a los estímulos emocionales intensos.

Las redes sociales están diseñadas para estimular las emociones. Cada vez que interactúas en una red social dando likes, comentando o recibiendo opiniones favorables, se activan en el cerebro los sistemas de recompensa (dopamina) que refuerzan la conexión hasta convertirse en una adicción.

Buscar una solución al uso compulsivo de las redes sociales por parte de niños y adolescentes no es sencillo.

La primera reacción de algunos gobiernos ha sido tomar medidas restrictivas, pero es una solución un tanto complicada porque las redes sociales son servicios a los que se puede acceder desde cualquier dispositivo conectado y cuya verificación de la edad resulta técnicamente débil.

Los países que apuestan por la prohibición sostienen que sean las empresas quienes se encarguen de verificar eficazmente la edad de sus usuarios y las empresas responden que demandará tiempo y dinero hacerlo.

Quienes están en contra de la prohibición argumentan que dicha medida podría llevar a los menores a buscar plataformas menos reguladas donde los riesgos serían mayores.

Mientras gobiernos y empresas se ponen de acuerdo, padres y tutores pueden poner mayor énfasis en la autorregulación. No solo se trata de establecer normas, sino también dialogar y, sobre todo, ser consecuente con lo que se predica.

Muchos padres tienen una dependencia conductual con la redes. En estos casos, ellos tienen que cambiar antes de pedirle a sus hijos que lo hagan.

Acompañamiento e información sobre por qué las redes sociales resultan tan atractivas y qué efectos nocivos puede tener un uso excesivo, también ayudará para que los adolescentes usen mejor una aplicación digital que ha sido creada con fines comerciales.

*https://jamanetwork.com/journals/jamapediatrics/article-abstract/2845518.

carlos bustamante

Carlos Bustamente

Periodista y docente de educación secundaria con 15 años de experiencia. Tengo una maestría en educación y siento que mi deber es explicar en términos sencillos los temas educativos para beneficio de todos mi colegas y el público en general.