Hacia una universidad más flexible

Hacia una universidad más flexible

La tecnología digital está cambiando el mundo rápidamente y de pasada reconfigurando la enseñanza universitaria.

La omnipresencia digital está orientando los esfuerzos hacia una universidad más flexible dejando de la lado el modelo tradicional.

No se trata solo de crear un ecosistema tecnológico si no de implementar un modelo educativo donde el aprendizaje se divide en diferentes niveles o capas, a diferencia del modelo tradicional en aula.

La flexibilidad está vinculada con una mayor combinación de disciplinas, sostienen los especialistas. Este enfoque permite unir conocimientos, métodos y herramientas de diferentes carreras para abordar los temas de manera más integral y completa. Este el primer paso.

El segundo es adaptar los planes de estudio a las nuevas tecnologías, las inteligencia artificial y a la necesidades del mercado digital. 

Los estudios ya no durarán cinco años, sino que se adaptarán a las necesidades de cada estudiante a lo largo de su carrera profesional, y algunas carreras de letras y humanidades serán eliminadas o reducida su oferta. 

La transformación digital crea valor al conjugar la tecnología, los procesos, las personas y la estrategia. Es un cambio cultural radical que rediseña la enseñanza, la investigación y la administración universitaria.

Ante esta realidad cambiante, ¿está la universidad peruana preparada para la era digital?

Se están haciendo esfuerzos, pero como en otras áreas la brecha digital también crece entre las universidades peruanas. 

Las universidades particulares han tomado la iniciativa mientras que las nacionales sobre todo las de provincias tienen serios problemas para adaptarse a la nueva realidad digital.

A lo largo de la historia, las universidades peruanas han adoptado principalmente tres modelos académicos. El primero, durante la colonia, fue el modelo escolástico enfocado en la teología y la filosofía, con una enseñanza memorística.

El segundo fue el modelo napoleónico, durante la época republicana, orientado hacia las profesionales liberales, pero con poca o casi nula investigación científica.

El último modelo nace con la nueva Ley Universitaria promulgada en 2014 que busca elevar la calidad académica e integrar la enseñanza con la investigación científica y humanística bajo la supervisión de la SUNEDE. 

Sin embargo, en tiempos de las nuevas tecnologías ya no es suficiente elevar la calidad académica ahora es necesario realizar una evaluación de las carreras que se ofrecen y cómo formar a los estudiantes en carreras que aún no existen, pero que el dinamismo de la digitación y el avance de la IA las crearán.

En esa línea, las principales universidades públicas (San Marcos, UNI) caminan hacia la transformación digital mediante planes de gobierno digital y la implementación de aulas híbridas, sin embargo, en provincias estos cambios aún enfrentan grandes retos.

La pandemia dejó al descubierto la brecha digital que existe entre universidades privadas y públicas y entre universidades publicas de Lima y las de provincias. La falta de capacitación en tecnología se notó incluso en aquellas que ya contaban con plataformas virtuales de aprendizaje. 

La carencia de capacitación docente, sigue siendo el talón de Aquiles en la transformación digital de las universidades nacionales. Los esfuerzos por brindar competencias pedagógicas vinculadas al entorno digital aún son lentos.

Si las universidades peruanas quieren seguir escalando posiciones en los ranking mundiales tienen que empoderar a sus docentes con herramientas tecnológicas, porque la universidad del futuro no solo será un espacio para el conocimiento académico, sino también de creatividad y aprendizaje adaptable.

carlos bustamante

Carlos Bustamente

Periodista y docente de educación secundaria con 15 años de experiencia. Tengo una maestría en educación y siento que mi deber es explicar en términos sencillos los temas educativos para beneficio de todos mi colegas y el público en general.