La población mundial envejece… y los peruanos también.
Según Naciones Unidas, para mediados de la década de 2030, habrá más de 265 millones de adultos mayores de 80 años que niños. Y se prevé que para la década de 2070 alcance los 2.200 millones y supere en número a los menores de 18 años.
Es un futuro inexorable, incluso países de rápido crecimiento verán crecer su población de adultos mayores en los próximos 30 años.
En nuestro caso, el censo 2025 confirmó que nuestro país se encamina hacia el envejecimiento poblacional.
En la década de los cincuenta, los niños componían básicamente la población: de cada 100 personas, 42 eran menores de 15 años de edad; en 2025 la cifra se invirtió, de cada 100 solo 24 son menores de 15 años.*
En términos porcentuales, la población adulta mayor en 1959 representaba 5,7%, y en 2025 se elevó más del doble hasta alcanzar 14,3%. Actualmente alcanza los 5 055 316.
¿Causas? La modernidad.
Las personas viven más por el avance en medicina y cambio en el estilo de vida, por ejemplo, hay menos nacimientos porque las parejas ahora deciden tener un o dos hijos, como máximo.
El envejecimiento demográfico es un gran desafío, lo es ya para países desarrollados, con mayor razón para los que no los son como Perú, porque implica disponer de recursos económicos para financiar la seguridad social en pensiones y la sostenibilidad de las personas mayores.
Aún existe un buen porcentaje de peruanos sin pensiones. El último censo reveló que a comienzos del años pasado, 66,8% de la población adulta mayor no contaba con un sistema de pensión; en caso de los hombres 59,6% y en mujeres ascendía hasta 77,0%.
A la baja cobertura en pensiones, se suma otro aspecto preocupante: son cada vez menos los trabajadores que contribuyen a financiar a las personas mayores jubiladas en la ONP. Lo cual significa que Estado tiene que aportar la diferencia.
Ante esta situación, desde 2021 se aprobó una política nacional para adultos mayores al 2030, con la finalidad de que las personas de la tercera edad ejerzan plenamente sus derechos, independencia y autonomía.
La medida se enmarca dentro de la propuesta de la Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030) de las Naciones Unidas que tiene como objetivo reducir las desigualdades en materia de salud y mejorar la vida de las personas mayores, sus familias y comunidades.
Pero, como gran parte de las normas que se dictan en el país, del dicho al hecho existe un largo trecho. Ha pasado más de la mitad del tiempo establecido en la norma y su cumplimiento es parcial. Además, siguen existiendo carencias estructurales en el área de salud, y brechas en pensiones y protección social.
No es un problema solo de viejos. Es un problema que atañe a toda la sociedad, y las autoridades deberían ser las primeras en buscarle solución sostenible.
Un envejecimiento saludable no solo favorece a la personas y su entorno familiar sino a toda la sociedad.
Los números son fríos, la tendencia es clara. El mundo está envejeciendo muy rápido y para países que todavía no alcanzan su desarrollo, como Perú, será fatal porque los agarrará a contrapié sino se toman medidas efectivas desde ahora.
*https://m.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/boletines/informe-tecnico_adultomayor_1.pdf