Al igual que los individuos, las sociedades también pueden muestran inmadurez.
La inmadurez, según la psicología, es un estado emocional que provoca en los individuos comportamientos egocéntricos, impulsivos e irresponsables.
Es un estado emocional que no tiene que ver con la edad, por tanto, cualquier persona puede comportarse de forma inmadura en distintos momentos o situaciones de su vida.
Sus causas suelen relacionarse con experiencias negativas durante la infancia o heridas emocionales no resueltas.
Lo ocurrido durante las elecciones es un ejemplo claro de un comportamiento inmaduro. Candidatos, simpatizantes y autoridades electorales han mostrado comportamientos asociados con las características más comunes de la inmadurez.
Por ejemplo,
Comportamiento egocéntrico
Son personas que se muestran exteriormente seguras, pero internamente son inseguras, y la autoconfianza que proyectan es solo aparente.
Esta características la hemos visto reflejada en candidatos que anteponen sus propias necesidades y deseos, sin considerar a los demás. Creen tener el monopolio de la verdad y no les importa la opinión de otros. Es el típico comportamiento egocéntrico.
No aceptan los errores.
Es otra características muy común en las personas inmaduras.
Más de un candidatos que no pudo ingresar al balotaje o que ven peligrar dicha posibilidad, calificaron las elecciones como fraudulentas, sin analizar si fueron ellos quienes cometieron errores al momento de planificar sus campañas. Pero no son los únicos, las autoridades encargadas del proceso electoral como el jefe de la ONPE mostraron el mismo comportamiento.
Usar la culpa para manipular
Los inmaduros no reconocen que están equivocados, y más bien intentan que el otro se sienta culpable. Es un chantaje emocional que busca distorsionar la realidad.
Tal es el comportamiento mostrado por varios candidatos cuando comenzaron a revelarse los primeros resultado de la elección. Querían que el otro −electores, autoridades, competidores− se sintieran culpables y no ellos por lo que estaba sucediendo.
Miedo al compromiso
El miedo al compromiso a menudo está relacionado a la inmadurez emocional, es decir, individuos incapaces de asumir sus responsabilidades. Una característica que se observó en la actitud asumida por los miembros del Jurado Nacional de Elecciones.
Según la Constitución, el Jurado Nacional de Elecciones, es el máximo tribunal electoral y como tal tiene la facultad de resolver todo lo relacionado con los procesos electorales (Art. 178).
Sin embargo, cuando surgió el problema con la entrega de los materiales electorales en algunos locales de la capital, el JNE inmediatamente trasladó el problema a la fiscalía, denunciando penalmente al jefe de la ONPE y otros funcionarios. Es decir, el JNE tuvo miedo de asumir el compromiso que le correspondía según la Constitución.
Intolerancia ante la frustración
Las personas inmaduras muestran poca tolerancia a la frustración. Se sienten incómodas cuando algo no sale como ellos quieren. Si surgen problemas inmediatamente se sentirán incomodos y hasta enfadados.
Es una característica mostrada por los candidatos que veían peligrar su ingreso a la segunda vuelta o en aquellos que quedaron descartados. La reacción inmediata fue enturbiar las elecciones con la narrativa del fraude.
El proceso electoral es uno de los actos más importantes en una democracia, pero cuando los principales autores de los comicios se comportan como personas inmaduras le quitan relevancia, ergo introducen la desconfianza en los ciudadanos y al final la sociedad termina asumiendo un comportamiento inmaduro.