Mitos acerca del aprendizaje

Mitos acerca del aprendizaje

En los últimos años, la neurociencia ha realizados importantes descubrimientos sobre el funcionamiento del cerebro. Son estudios que representan un valioso aporte a la educación.

Desde esta perspectiva, han surgido disciplinas como la neuroeducación y la neurodidáctica con el objetivo de conocer con mayor precisión el funcionamiento del cerebro para mejorar el aprendizaje.

Aportes neurocientíficos como la plasticidad cerebral que permite cambiar y aprender a lo largo de la vida; la importancia de las emociones, la memoria y la atención, ayudan a mejorar el aprendizaje y permite personalizar la educación.

Cada vez se conoce un poco más sobre la forma cómo el cerebro aprende. Es un conocimiento que si bien es de gran ayuda a la educación no tiene necesariamente que ser aplicado exclusivamente por los docentes, la educación también se extiende al hogar.

A tenor de lo expuesto, cabe destacar algunos aportes innovadores encontrados hasta el momento.

  • Aprendizaje emocional, la emoción juega un papel destacado. Aprendemos realmente cuando algo llama nuestra atención y genera emoción.
  • La creatividad no es exclusiva, no existen personas privilegiadas, todos pueden ser creativos es algo inherente al ser humano y su funcionamiento es producto de un complejo sistema de redes neuronales.
  • Plasticidad cerebral, las redes neuronales no son permanentes. Durante nuestra vida, nuestro cerebro va creando nuevas redes neuronales para procesar nuevas experiencias o aprendizajes.

Paralelamente, la neurociencia también ha permitido desterrar al algunos mitos sobre el funcionamiento del cerebro relacionados con la educación.

Solo usamos un 10 % de nuestra capacidad cerebral, el efecto Mozart potencia el aprendizaje, nuestro cerebro funciona como un ordenador. Son algunos de los neuromitos más difundidos y, aunque han sido desmentidos siguen teniendo aceptación.

¿Por qué persisten los neuromitos?

Uno de los motivos puede deberse al uso y abuso de las metáforas que se suelen usar para explicar el funcionamiento del cerebro. También podría deberse al dinamismo de la ciencia. El conocimiento científico no es estático cambia, o se mantiene, según nuevos descubrimientos, pero lo nuevo toma su tiempo.

La neurociencia ha demostrado que utilizamos un 100% de nuestro cerebro, incluso cuando no hacemos nada estamos utilizando diferentes áreas de nuestro cerebro. A través de las imágenes cerebrales se puede observar cómo nuestro cerebro siguen funcionando aun cuando estamos relajados.

De otro lado, creer que escuchar mucha clásica, especialmente a Mozart, aumenta la capacidad cognitiva no tiene mayor respaldo científico. La música puede ser muy positiva para algunas personas por otros motivos, pero no contribuye a tener mayor inteligencia.

Otro neuromito muy difundido compara al cerebro con una computadora. Esta metáfora sugiere que el cerebro procesa información de manera lineal como la computadora, sin embargo la evidencia científica muestra que el cerebro funciona en paralelo, procesando múltiples estímulos simultáneamente. Además, la memoria está distribuida en todo el cerebro, no localizada en una área específicas como en la computadora.

Además, el cerebro cambia continuamente su estructura y no procesa información de forma jerárquica. Cuando recordamos vivencias pasadas, el cerebro actúa identificándolas según sus experiencias previas para adaptarlas al presente; por eso, no recordamos un hecho exactamente como sucedió.

Si sabemos diferenciar claramente los mitos y verdades sobre el funcionamiento del cerebro evitaremos caer en la confusión. Las falsas verdades, o verdades a media, acerca del cerebro al final terminan perjudicando los procesos de aprendizaje a todo nivel.

carlos bustamante

Carlos Bustamente

Periodista y docente de educación secundaria con 15 años de experiencia. Tengo una maestría en educación y siento que mi deber es explicar en términos sencillos los temas educativos para beneficio de todos mi colegas y el público en general.